Casa de la Cultura publica "Riobamba, arte poética" de Sergio Román Armendáriz
La convicción política de izquierda y la aventura revolucionaria tan cara a los jóvenes que querían seguir las lecciones de la revolución cubana y el "Che" Guevara, llevaron a Sergio Román Armendáriz, hace ya cinco décadas, a Costa Rica, país en el que ha vivido desde entonces y en donde ha fundado su familia.
Sergio perteneció a esa generación de creadores literarios que comenzaron a publicar su obra, sobre todo poética, a comienzos de los años cincuenta del siglo pasado. Y fue entonces coautor, con cuatro literatos más, de un libro que, no cabe duda, marcó el comienzo de toda una generación literaria, sobre todo en Guayaquil.
También con otros dos autores del mismo "Club 7", David Ledesma e Ileana Espinel, apareció, al año siguiente me parece, como el tercer lado del libro "Triángulo", con versos que, de acuerdo con la época, fluctuaban entre lo existencial y lo político.
Según lo confiesa o cuenta en el texto preliminar de esta obra que nos toca comentar, "Riobamba, arte poética", Román Armendáriz "cambió la creación en el género poético por otros espejismos" y recién retomó la lira en los años noventa. Su actividad intelectual estuvo volcada más bien al género teatral como autor, crítico, catedrático y actor en la centroamericana tierra de los "ticos".
En el 2010 el grupo de teatro Arawa rindió un homenaje al Román Armendáriz dramaturgo con la obra "Soliloquio épico coral", pues su trabajo proponía "una poética cuestionadora del teatro predominante" de su época.
El libro "Riobamba, arte poética" ha sido publicado por la Casa de la Cultura Ecuatoriana, Núcleo de Chimborazo, y su autor trata, a través de versos libres y sencillos, de reunir la añoranza y la gratitud para cantarle a la ciudad que lo vio nacer y de la que se alejó casi para siempre, muy niño, ya que su familia se radicó en el Puerto Principal.
"En la línea del corazón / te encuentro / en el pan y en el libro / en el vidrio del frío / en el corcel de luz del pensamiento / en la rápida ola de la sangre / y en el licor purísimo del sueño", comienza el primer poema, "Cuaderno de canciones".
Pero a más de este homenaje a la Sultana de los Andes, están incluidos también en la entrega editorial otros poemas que tienen que ver con su aventura revolucionaria y las peripecias del exilio. También usa el componente de la añoranza, sobre todo en el poema de dos cuartetos dedicado a su compañero de los primeros avatares poéticos: David Ledesma Vásquez, sin duda uno de los más grandes poetas del Ecuador.
El prólogo de "Riobamba, arte poética" está escrito por otro poeta, también de esas épocas revolucionarias de los sesenta: Jaime Galarza Zavala. Allí recuerda las incidencias que le tocó vivir a Sergio, los motivos que lo obligaron a dejar el país y un pequeño resumen de lo que significan los textos poéticos del libro.







